¿Es el diezmo obligatorio bajo el Nuevo Pacto para los evangélicos?
En la teología evangélica existe un consenso claro sobre el principio de que todo lo que tenemos le pertenece a Dios, aunque la aplicación legalista del diezmo (el diez por ciento, propio de la ley de Moisés) se entiende hoy bajo la óptica de la gracia. El Nuevo Testamento no establece un porcentaje fijo obligatorio, sino que eleva el estándar hacia una generosidad sistemática, alegre y voluntaria, donde el creyente honra al Señor sosteniendo la obra de la iglesia local y ayudando a los necesitados.
2 Corintios 9:7 señala que cada uno debe dar como propuso en su corazón: "no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre". De igual forma, 1 Corintios 16:2 sugiere que el dar debe ser planificado y proporcional a cómo Dios nos ha prosperado, pero aún esto no es obligatorio. Lo más importante en este tema es la motivación correcta, que siempre debe ser el amor y el reconocimiento del señorío de Cristo sobre nuestras finanzas.